JUNTOS SIEMPRE HABITAREMOS

LAMENTA PRI ESTATAL LO OCURRIDO CON EL PT
octubre 22, 2015
“Pintando Valores”
octubre 22, 2015

El amor es la energía divina otorgada a los humanos para su realización plena, es la fuerza bendita que impulsa a los seres a lograr la búsqueda de sus más grandes anhelos, es el resorte que logra mover a humanidad para alcanzar las grandes victorias; pero podemos hablar del amor en  sus diferentes modalidades dentro de la interdependencia de los grupos humanos,  en donde podemos hasta observar minuciosamente sus distintas tonalidades en las cuales nos podrá presentar infinidad de sacrificios para lograr el embone entre las personas que se afanan por fundir sus corazones y sus almas para obtener la preciada satisfacción de quedar ante el otro, como entes que se entregan para aportar su porcentaje de voluntad en el alcance de convencer a quien quieren, de que no anteponen ninguna reserva para conseguir según ellos por méritos propios esa unión de sentimientos que hace más fuertes a uno y a otro; sin embargo podríamos decir incluso asegurar que la relación de pareja, tendría que ser considerada como la fusión más perfecta entre dos seres que se aman porque no podemos explicarnos cómo en forma misteriosa, se van fusionando todas las partes que componen el todo de una persona debido a que lentamente se van acomodando las piezas y aunque las aristas sean muy pronunciadas, van buscando su acomodo de tal manera que cuando aquellas parejas llegan a la cúspide de su relación que viene siendo el ensamble de cuerpos y almas, todo se da entrega sin poner ninguna condición, luego cuando ese lazo mágico anuda las vidas de los amantes en esa justa amorosa, entonces la más grande de todas las ilusiones es que su amor trascienda por encima de todo y de todos. Cuantos amores que de verdad se fincan en  la fluidez absoluta de todas las partes del cuerpo y que se preservan por sobre todas las cosas, han logrado su cometido de mantenerse a través de los invencibles tiempos, porque las parejas en su rutinario andar por los diversos lugares que transitan, dejan su aroma distintivo que los identifica de otros y de todos es sueño más anhelante de dejar esa imborrable huella de su santificada fusión, es el tema de este bello poema lograr que todo amor se eternice por encima de cualquier obstáculo. Seguimos deleitando el contenido del libro “Tierra Zacatecana” publicado en 1999 dentro de la colección Escritores Jerezanos, que disfruten este grandioso poema que nos muestra lo bello del Romanticismo. Nos leemos la próxima, disfruten y compartan esta gran pieza literaria.

TRASCENDERÁ   NUESTRO   AMOR

Protegido por las piedras
que serán mudo testigo,
en que los males conmigo
soportaron el martirio,
de las pasiones delirio…
ahogáronme crueles hiedras.

En las pequeñas fisuras
de este sacrosanto suelo,
penas hallarán consuelo
buscando tranquila calma
porque la herida del alma…
tenía ya pus de amarguras.

En apartados senderos
que guarda abrupta montaña,
cuando temprano los baña
el astro rey con sus oros
y que de la tierra poros,
se transforman en floreros.

En los helados picachos
cubiertos por alba nieve,
sólo el águila se atreve
a llegar a esos parajes,
en sus intrépidos viajes
del volcán y sus penachos.

En la tupida maraña
al amparo de fragancias,
que no vencerán distancias,
rescoldo de nuestro amor,
unido a sensual calor
porque da vida y no daña.

En el arrullo del viento
vivirá siempre perenne
lo nuestro, porque conviene
al anhelo más ferviente
y de los siglos vigente,
perviva este sentimiento.

En la gruta más profunda
anidará nuestro germen,
donde las tinieblas duermen
y la luz no es permitida
allí… la ilusión vertida
entre sombras se confunda.

En cantarinos riachuelos
con diáfana transparencia,
de nosotros la presencia
se confundirá en su lecho,
libres de envidia y despecho
y de sufridos desvelos.

En las llanuras extensas
que cubren los pastizales,
entre discretas señales
juntos siempre habitaremos,
mullida cama tendremos
contando con sus dispensas.

En los lagos y lagunas
espejos de las estrellas,
exentos sí de querellas,
gozaremos su quietud
y entre acordes de laúd,
nos guiarán otras fortunas.

En los tempestuosos mares
con esa fuerza indomable,
del tesoro incalculable
seres únicos dueños,
lograremos locos sueños…
venciendo del tiempo azares.

Jaime García García.