DE GRANDE CEPA PROVIENE

PORTAL PREPARATORIANO 20/09/2015
septiembre 24, 2015
RUMORES 20/09/2015
septiembre 24, 2015

Con estrella refulgente surgió esta mítica raza, que fue forjada en una divina forja porque los grandes arcanos habían madurado este proyecto con sabiduría y parsimonia, para que los moradores de estas promisorias tierras tuvieran las condiciones ideales para un fúlgido desarrollo, mucho tiempo vivieron cobijados por lo abrupto de estos territorios en los cuales la existencia era apacible para sentar las bases de una pujante civilización, por varios milenios solamente se escuchó el silbido de la flecha o el golpe de la maza por las batallas en la búsqueda de ampliar sus territorios o tomar prisioneros para ofrendarlos a sus dioses, sociedades con valores bien inculcados a las nuevas generaciones hasta que la tranquilidad fue rota por la llegada de hombres blancos con armas de fuego, quienes llegaron a imponer idioma, religión y nuevas formas de vida que terminaron con el despojo y la esclavitud de todos los pueblos de estas latitudes, trescientos años soportando este infamante trato, hasta que la llama de la libertad inflamó los corazones, luego de la independencia entre comillas se vivió una etapa de conocida como el México independiente en donde la iglesia manipuló a sus anchas los intereses de los grupos en lucha por el poder, hasta que el indio de Guelatao logró sentar las bases de una república en gestación, pero nuevamente los enconos entre hermanos encendieron los ánimos para presentarse los combates por arrebatar el poder que tantas vidas han costado, luego cobijada nuevamente por los intereses del clero, surge la monstruosa dictadura que durante treinta años, mantuvo al pueblo en la más vil de las miserias: la alimentaria, la del saber y la más valiosa la de la libertad, el pueblo se fue a luchar por recuperar sus tierras, los derechos de libertad, la educación y para librarse de la esclavitud de las haciendas, en seguida la etapa del caudillismo que no dejó avanzar plenamente al país en donde sigue la iglesia tendiendo sus redes para no perder su dominio y la riqueza acumulada, más adelante se abrió un poco el panorama para este sufrido México pero surgieron grupos, partidos y organizaciones que acapararon la riqueza y el poder, el pueblo vuelve otra vez a ser pasto de los prepotentes y los corruptos, es la historia de nunca acabar porque ahora aparte de todas esas calamidades, se han sumado otras como la violencia, el delito, el abuso y tantas más que sería largo enumerar y como dice el refrán: pobre del mexicano que al cielo no va, lo friegan aquí y lo friegan allá, solamente nos queda la dieta que ya nos aplicó el gobierno la del ajo y la del agua, que son a joderse y aguantarse. Seguimos con el contenido de “Tierra Zacatecana”, de la colección Escritores Jerezanos. Ya ni les digo que feliz mes patrio porque esto esta pintando de la china Hilaria. Espero que les guste este bello poema que nos retrata los trágicos avatares a lo largo de nuestra historia. Nos leemos la próxima. 

MÉXICO,  DÓNDE  ESTÁS

Grandiosa raza de bronce
en que la estirpe divina,
acrisoló esa amalgama,
que mano diestra le forjóle
cual acorde en bella lira,
fundiendo al cuerpo con alma
para dar por obra al hombre.

¡Oh! Caballeros águilas,
¡Oh! Caballeros tigres,
el gran flechador del cielo,
de sus grandiosas hazañas
en esas heroicas lides,
cuando el alma del guerrero
se nutría en las mastabas.

¿Dónde está su gallardía?
¿Dónde su perseverancia?
¿Do aquel valor indómito,
exento de felonía?
Del amo en la tierra indiana,
en que arte del monolito
enseñoreó tierra mía.

México, dónde estás ahora,
de tu laboriosa gente
y el transparente horizonte
hoy nada más se pregona,
de grande cepa proviene,
en dónde se encuentra, ¿Dónde?
El Tenochtitlan otrora.

Esos lapidados pueblos
por el látigo infamante,
en que alma del misionero
sacrificó sus desvelos
contra el abuso cobarde,
sólo por el bello anhelo
de no ser ya… más libertos.
Del México colonial
en que poder de la iglesia
exacerbó fe cristiana,
llegando a tergiversar
donde el saber se sustenta,
por ser lo que vida avala
y lucha de diario afán.

Aquella sangre insurgente
de gran anhelo patriótico
por libertad y esperanza,
porque el valor todo vence,
en que ningún abalorio
se busca en premio a la hazaña,
ya que sólo arrojo vierte.

México, dónde estás ahora,
esa riqueza de suelo
entre valles y montañas
que el horizonte recorta,
con sus volcanes de incienso
y bellas cumbres nevadas,
a quien sacro astro sonroja.

Luego pueblo emancipado
de promisoria pujanza,
cual abejas laboriosas
guiadas por sagrado faro
que la libertad enmarca,
para justicia en las formas
trayendo un futuro grato.

Pero la pugna entre hermanos
engendró nueva reyerta,
porque la osada traición
nublara horizontes claros,
aunque ser libre se anhela,
de la contienda el fragor
retumban gruesos petardos.

Después de lucha sangrienta
se apaga la efervescencia,
naciendo cruel dictadura
que lleva por triste senda,
porque la paz se cimenta
en poder febril voluta:
sólo de flaquezas llena.

México, dónde estás ahora,
tus doradas sementeras
del futuro la esperanza,
la gente donde acrisola
grandes virtudes cual perlas,
herencia de noble casta
a quien laudos le corona.

Los inicuos capataces
lacerando carne y alma,
engendró en el campesino
dueño de montes y valles
nuevamente llama sacra,
a morir por conseguirlo
en aras de sus ideales.

Ganando justa contienda,
otro tiempo se avizora
que ni dolorosas llagas
podrán jamás detenerlo,
porque nueva etapa asoma,
aunque pasiones insanas,
mueve poder de la iglesia.

Pasado difícil trance,
sufrido pueblo recobra
ansiada soberanía,
con ese fervor tan loable
en que el porvenir se borda,
porque el trabajo es la lid
y del progreso la clave.

México, dónde estás ahora,
tu promisorio mañana
y las grandiosas riquezas,
por qué la miseria ronda,
entre lejana esperanza
se oye el rumor de las quejas
que a sufrido pueblo agobian.

A pesar de los esfuerzos
del pueblo y sus gobernantes,
rapiña de poderosos
que siembran tantos recelos,
benditas tierras feraces
de cantarinos arroyos
que prefieren… extranjeros.

Tu gran riqueza histórica,
tradiciones singulares,
y la calidez humana
sin tanta requisitoria,
pones a los grandes males
del alma la buena cara…
exentos de parsimonia.

De la enseña nacional
y la historia de su escudo,
en que águila majestuosa
la serpiente domeñara
en lago tranquilo y puro,
que señal su dios fijóla
en el valle del Anáhuac.

México, dónde estás ahora,
que fue de los grandes dones
de aquella mítica raza,
moldeada en divina forja
con espíritu de roble,
cuyo sueño es un mañana
guiado por excelsa antorcha.

Jaime García García.