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Por Javier Rodríguez Acevedo

Los Accidentes en la Charrería
Antes que nada, queremos enviar la sincera felicitación por motivo de cumpleaños al médico veterinario Manuel “Meño” Sánchez Landa, quien este día está celebrando un año más de vida.
Habrá que recordar que Meño Sánchez, fue el primer presidente de la Federación Mexicana de Cabalgantes, ahora, pertenece al mismo organismo, pero en calidad de presidente de la Comisión de Honor y Justicia; vaya la felicitación médico.
Los Accidentes
Afortunadamente, no en todas las competencias charras se ven accidentes, pero, en la historia de la charrería, se han registrado bastantes, en competencias amistosas y oficiales, incluso, en campeonatos estatales y nacionales.
Desde la primera faena, la cala de caballo, se han dado casos que los jinetes se echan el caballo encima a la hora de presentar la punta, algunos no pasan de un simple golpe, otros, han corrido con menos suerte y han sufrido alguna fractura.
En piales, también conocida como la “Faena de los Dedos Mochos”, como su nombre lo indica, vuelas las falanges de la mano derecha otros menos afortunados, han perdido incluso la mano, esto ocasionado por las “cocas” de la soga, vueltas mal colocadas.
Antes, “volaban” los dedos y el protagonista solo le quedaba el recuerdo y un dedo menos; ahora con lo avanzado de la ciencia médica, ya es posible “pegarle” ese dedo perdido en la faena.
En los Altos de Jalisco, conocemos infinidad de pialadores, que en verdad se sienten orgullosos de haber perdido un dedo en un pialadero.
En colas, también han existido varios percances, que por fortuna, no pasan de una fractura de clavícula. El riesgo al jinetear un toro es permanente, muchos golpes se han visto en esta faena, al igual que en el jineteo de yegua; a la hora de manganear, también se corren riesgos, más a pie y, con el tirón del ahorcado, donde, si no se domina la faena, salen disparados como catapulta.
Finalmente, como su nombre lo indica, el paso de la muerte, quizá la faena de mayor riesgo, aquí han existido muchísimos accidentes de gravedad, pero queremos recordar a un amigo, quien justamente en esta faena perdiera la vida en el Lienzo Charro Los Magueyes de Fresnillo, Zacatecas, Miguel Palafox Uribe, quien al estar arreando, jamás dejaba solo a su pasador, cae el jinete en suerte, así como la yegua bruta, Miguel, siempre cuidando, su caballo tropieza y, al momento de que su cabalgadura se levanta, lo pisa en la cabeza y ahora charrea en el Campo Celestial.
Comentarios o recordatorios maternales: vaquero1412@gmail.com