DESNUDANDO A LA SALUD

L A N O B L E Z A Y D O N O S U R A
abril 12, 2015
Signan Convenio COBAEZ Y Universidad Politécnica Del Sur De Zacatecas
abril 12, 2015

Por: Diana de la Torre Trejo

Una historia de hipertensión

Gustavo, un hombre de 50 años es el prototipo del humano actual y en verdad está feliz de serlo, todos los días sigue su rutina, se levanta a las 8am, desayuna un gran vaso de leche y si el tiempo le sobra, dos huevos rancheros portara en su gran barriga. Su trabajo en realidad no es difícil, sentarse por varias horas frente al escritorio acompañado de unas ricas botanas hace que la vida se vaya lenta pero segura. Pronto llegara la hora de ir a casa a comer y sentarse a descansar frente al televisor hasta que sea el momento de cenar en grande para poder dormir y reposar de la fatiga del día. Sin embargo en los últimos días las cosas en el trabajo no han ido del todo bien y para certificar que en la vida “llueve sobre mojado” el pobre Gustavo siente grandes dolores de cabeza, mareos y zumbidos de oídos, decide visitar a su médico más cercano el cual le tiene malas noticias, ha desarrollado una enfermedad llamada “hipertensión arterial”, después de platicar horas y horas con el médico él le asegura que sus hábitos fueron parte importante del padecimiento que portara de por vida. Nuestro querido amigo lleno de rabia, por la acusación del médico quiere negar que él sea el responsable de sus actos, pues el asegura que “se sentía bien” y para el eso era estar sano.

Muchas personas como Gustavo van por la vida pensado que la salud es solo “no estar enfermo” o “sentirse bien” sin embargo estos conceptos se quedan cortos para lo que en realidad significa. La palabra “salud”  siempre ha sido un tema de interés desde antes de que el humano formara las grandes civilizaciones, los hombres del cuaternario vivían poco más de 20 años y se dedicaban a recolectar frutos y cazar, por lo que era indispensable cuidar y mantener vivos a los individuos del mundo que les rodeaba.  Pronto el trabajo de recolectar lo llevarían a cabo las mujeres por lo que serían ellas quien llegarían a  diferenciar las plantas que tenían la propiedad de curar los males que les aquejaban (dolores abdominales, heridas y traumatismos). Desde este punto, el humano comienza a diferenciar los sentimientos de bienestar y enfermedad los cuales se entre mezclaban para dar así el primer concepto: “salud es la ausencia de enfermedad”.

Y a pesar de que han pasado miles de años muchos siguen considerando ese su único significado, pero no es así; en 1948 la OMS la define como: “un estado de completo bienestar físico, mental y social, y no solamente la ausencia de enfermedad”,  por lo que podríamos compararla a un triángulo equilátero, donde cada uno de sus lados son importantes para poder vivir en plenitud. Una persona con problemas psicológicos, como la depresión, poco o nada podrá rendirle a su entorno y a él mismo. Por otro lado se ha demostrado que la inteligencia, aunque parte fundamental del éxito de la vida, no lo es todo si no se sabe convivir y formar sanas relaciones personales. Y por último, pero no menos importante el bienestar físico y con esto todo aquello que nos aqueja, y no solo los males del presente sino también aquellos, que silenciosos nos afectaran en el futuro. 

Para mantener en equilibrio nuestros cuerpos es necesario el uso del autocuidado que se refiere a las  prácticas  y decisiones cotidianas que realiza una persona, familia o grupo para cuidar de su bienestar; estas destrezas son de uso continuo, con el propósito de fortalecer o restablecer la salud y prevenir la enfermedad, en el que influyen factores internos (hábitos, conocimientos, voluntad, autoestima) y externos (cultural, político, social y económico).

Es aquí donde las cosas se tornan difíciles, porque todo el mundo quiere estar sano pero nadie quiere pagar el precio de lo que esto significa. Los pacientes transfieren al médico la obligación de cuidar su bienestar, sin tener la humildad de aceptar la responsabilidad sobre uno mismo. Todos pueden decir y  hasta tronando los dedos lo  fácil que es mantener la salud (llevar una alimentación adecuada, medidas higiénicas, manejar el  estrés, habilidad para las relaciones sociales, realizar ejercicio y actividad física, etc.) pero la realidad, es un camino lleno de retos y obstáculos mas no es imposible de lograr, porque en el ámbito de la salud no hay recetas mágicas, ni pastillas milagrosas, ni medicamentos cura todo, solo el trabajo multidisciplinario en donde la clave del éxito somos nosotros mismos junto con el valor y la voluntad de cambiar los malos hábitos por una vida larga y “saludable”.