EL ALMA SE VIGORIZA CON EL PERDÓN

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diciembre 17, 2013
TEMOR AL ÉXITO
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Esta palabra tan pequeña que encierra un contenido de grandiosa inmensidad, que para muchas personas es muy difícil de agregarla a su exiguo vocabulario porque se les hace completamente imposible aceptarla en su reducido lenguaje, debido a que su ego jamás aceptará hacerla practica porque son personas de mente cerrada que tienen una venda en los ojos; ya que prefieren perder la amistad de cualquier ser humano, ya sea consanguíneo o simplemente un amigo porque no son capaces de aceptar que aquella acción cometida por dicha persona, es producto casi siempre de un momento de ceguera mental o de una acción imprudente en la que todos podemos caer. Este bendito vocablo puede conseguir momentos tan grandiosos, los cuales jamás se borrarán de la mente del ser humano porque esta simple expresión cuando se encuentra avalada por la profunda sinceridad del corazón, produce en el atormentada alma del ser humano una inmensa paz espiritual que el ser que recibe tan sentida  expresión, se libera de una pesada carga que siente que se sacude  de algo tan descomunal que vuelve a tomar esa maravillosa alegría hacia la vida y en su rostro se pueden apreciar muchas de las características que deja el perdón, tanto de quien lo otorga como de quien lo recibe como es el brillo en la mirada, el cambio de semblante y la forma de recobrar el deseo por la vida; por ello como dice el  inicio de este bello poema: Difícil es perdonar cuando nos han ofendido porque digerir una ofensa en nuestro pensamiento, es algo que no todas las personas lo pueden hacer porque para dar el perdón a quien ha herido nuestro amor propio, no es tan fácil debido a que por principio de cuentas se tiene que realizar en nuestro interior un largo proceso de aceptación, justificación y validación para llegar al grandioso campo de la humildad, el cual para muchos seres humanos se encuentra vedado por hay que vencer una serie de ideas análogas a la demeritada acción que se posesiona de nuestras ideas y sentimientos y no es fácil quitarla de nuestra mente, pero además hacer un trabajo de ablución en nuestra conciencia para tratar de limpiar aquella imagen negativa de la persona que causó esa afrenta y poder allanar la frontera entre lo aceptable y lo no aceptable, de este modo poder llegar hasta las hermosas llanuras de la humildad y poder lograr el cometido. Espero les guste este grandioso poema que se refiere al perdón, publicado en el libro “Caminos” en 1998 ahora que nos encontramos en estas alturas del año celebrando las fiestas de fin de año. Salud y larga vida para todos.                 

PERDÖN

Difícil es perdonar
cuando nos han ofendido,
es humildad demostrar
y de ofensas el olvido,
doloroso es aceptar
que pudiste ser vencido.

Las ofensas impotencia
por las flaquezas humanas,
que dejan llaga en conciencia;
ya que lisonjas mundanas
son siempre maldita herencia
de las pasiones insanas.

Perdón es mostrar el alma
en toda la desnudez,
exhibir diáfana palma
donde conciencia es el juez,
con veredicto de calma
porque no persigue prez.

Perdón no es debilidad
si no todo valentía,
despojo de vanidad,
cuando hay verdadera hombría,
donde la sinceridad
ni es ficción ni alegoría.

Perdón es franco cariño
que absuelve de amores ofensa
a travesura de niño
porque en lo avieso no piensa,
y en una caricia un guiño, 
va implícita la dispensa.

Perdón en amor materno
con mirada de dulzura,
en hermoso afecto tierno
se agiganta la figura,
cuando en rígido invierno
calidez da en su ternura.

Perdón en un real afecto
que no se ha de escatimar,
sin llegar hasta lo abyecto,
sólo en diáfano mirar

y equilibrado intelecto,
fusión ha de perdurar.

Perdón a imberbe mozuelo
que por ardor juvenil,
cúbrele inconsciente velo
sin que llegare a ser vil,            
porque un acendrado anhelo
no es de sentimiento hostil.

Perdón a hembra casquivana
que nos hieren sus desprecios,
de los encantos se ufana,
pero que afección de necios   
nos subyuga a la tirana
y el saldo son altos precios.

Perdón en la madurez
al reclamo de los hijos,
porque la vida en doblez
no ha dado cimientos fijos,
ni a espíritu solidez,
nomás un pensar prolijo.

Perdón a sereno anciano
que gran prudencia atesora,
por sabio don del Arcano
y aunque juventud añora
sabe, ningún logro es vano
donde el amor, siempre mora.

Perdón a mujer amada
al herirla en sus entrañas,
cuando innoble canallada
nacida en torcidas mañas,
deja el alma lacerada
con veneno de cizañas.

Perdón a seres queridos
por darles tristes momentos,
en que planeados olvidos
y fatuos apasionamientos,
llóranse afectos perdidos
implorando hasta los vientos.

Perdón a humanidad entera
por ser tan mala simiente,
que sólo vana quimera
cultiva ambición demente,
pero que en hora postrera
suplica cual penitente.

Perdón, sí, para uno mismo,
es que intrínseca flaqueza     
la cubre falaz cinismo
con aparente corteza,
perdiéndose en sincretismo
cautivo por la vileza.

Perdón por falla al Creador
en endeble voluntad,
donde anida gran temor,
cruel insidia e iniquidad,
que apaga flama de amor
imperando la maldad.

Jaime García García.