ATRAPADOS EN ENGAÑOSOS ESPEJISMOS

PARA MEJORAR HOY
diciembre 5, 2013
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Los grandiosos instantes de goce se vuelven como un fugaz sueño cuando la mente en su inmensa ansiedad, desea regresar  a la grandiosa dicha de volver a gozarlos porque quiere  revivir aquella tranquilidad  armoniosa que disfrutó cuando logró alcanzar  ese éxtasis que llevó al cuerpo y al alma a sentir  una paz que recorrió la fibras más profundas del ser humano. Cuando los sentidos alcanzan ese nivel de conjunción, entonces nuestro pensamiento lucha por volver a vivir ese lapso tan extraordinario; pero aunque la fuerza de nuestro razonamiento quiera con toda vehemencia regresar a ese estado de armonía con el universo, la realidad nos pone una enorme barrera en cual nos está diciendo que es más que imposible recuperar esas formas de grandioso deleite. El humano añora siempre esos raros encuentros con la felicidad porque son los únicos que le proporcionan una probadita de la excelsa dicha que los Arcanos guardan, es que saben que el hombre siempre tiene la propensión a los excesos porque las pasiones son la debilidad de estos seres que pueblan la tierra y por eso las Deidades son previsoras en darle solamente un poquito de las mieles de la felicidad, ya que saben de las debilidades de la criatura que se ha esparcido por este suelo bendito lleno de dones, los seres superiores que vigilan las acciones de esta especie tan distintiva de otras, tienen como premisa no darles en abundancia de los secretos goces porque ya saben que cuando algún ser humano consigue deleitar estos divinos goces, se hace afecto a ellos a tal grado que se vuelve dependiente de cualquiera de esos grandes momentos y llega al extremo de que se convierte en un esclavo que llega a la degradación en la que pierde hasta la noción del mundo que le rodea. Estas singulares criaturas conocidas como seres humanos, son tan frágiles que cualquier  deleite que le produzca esa felicidad interna, los hace ser cautivos de ese dichoso goce que les trastoca enormemente de su cerebro que ya no viven para otra cosa que no sea regresar al disfrute de esa dicha. Esto en la vida cotidiana viene siendo un vicio que arrastra a cualquier ser humano a las profundidades de un mundo de sombras, del cual es mucho muy difícil de que se liberen porque el cerebro y el cuerpo se encuentran enervados por el deseo vehemente de deleitar nuevamente aquellos instantes de goce pleno. Este bello poema que tiene un tinte de llevar a la reflexión, es parte del contenido del libro “Caminos”, publicado en 1998. Espero lo puedan entender por su lenguaje tan especial.                 

ANSIEDAD

Febril estremecimiento
sacudiendo las entrañas,
de la pasión sus marañas,
roban el comedimiento.

De realidad la noción
trastócase en espejismos,
de dolor negros abismos
con amarga sensación.

Imbricada toda imagen
sin fuerza dilucidable,
piérdese en lo impenetrable,
antes que en el devenir se ajen.

Fugaz instante de goce
marchóse cual veloz saeta,
el fulgor de rica veta
nos enceguece su roce.

Semejando oscuro hechizo
sortilegio de gran maga,
en que sus penas divaga
espíritu advenedizo.

El devenir se detiene,
la existencia suspendida,
a flaquezas no hay cabida,
es que fe al alma sostiene.

Pasado el feliz sopor
se retorna a lo mundano,
toda obsesión será en vano
por revivir su sabor.

Ni obcecada vanidad
refrendará la experiencia,
generando en la conciencia:
tan enfermiza ansiedad. 

Jaime García García.