“Maestro, mentor y guía…”

M I R A D A S QUE NOS C A U T I V A N
abril 24, 2013
PRIÍSTAS HISTÓRICOS RECHAZAN PROPUESTA DE ARTEMIO ULTRERAS
abril 24, 2013

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Pedro de León Mojarro

“Maestro, mentor y guía…”

[…] algo es un ‘Estado’ en la medida en que su equipo administrativo mantiene exitosamente una demanda sobre el monopolio del uso legítimo de la violencia en la ejecución de su orden… Max Weber

 

A un querido amigo le gustaba saludarme y despedirse irónicamente con el estribillo que da título a la presente colaboración. Yo lo escuchaba y nada más; aunque debo confesar que, a pesar de la ironía, no me sonaba mal. Pero el tiempo me enseñó que en esta frase se sintetiza una concepción completa del maestro como miembro reconocido, por su servicio y sabiduría, de una comunidad, y como parte de la mística educativa heredada del periodo Cardenista.

 

A propósito de los maestros de Guerrero, considero que el arreglo del conflicto magisterial debe agotar todas las posibilidades de negociación. Trascender este mal periodo significa, en primer lugar, abrir una salida lateral para bajarle la temperatura al conflicto y, a partir de ello, inaugurar una nueva forma estatal de tratar este tipo de conflictos. Evidentemente, esta opción no implica pasar por encima del Estado, ni poner a prueba su fortaleza.

 

En los hechos del domingo pasado, en la Autopista del Sol, a la altura de Chilpancingo, la violencia y ceguera características en algunos líderes magisteriales, rebasó conscientemente el lindero a partir del cual predomina la polarización, la irracionalidad y la intolerancia.

 

Como respuesta, el Estado tomó la iniciativa a través de las atribuciones que le corresponden y echó mano del uso legítimo de la violencia (Weber, dixit) para desalojarlos, sin armas, ni toletes, sin violencia. Al respecto vale citar a Federico Reyes Heroles: “Cuando las posiciones se polarizan y la intolerancia se impone, el final de la historia es previsible: la fuerza pública debe intervenir para restablecer el orden”.

 

La normalidad democrática que deseamos, no debe estar mediada por la afectación a terceros. Es injusto que la concertación sea ignorada por el ruido callejero; coincido plenamente, vuelvo a citar a Reyes Heroles: “La afectación a terceros no puede convertirse en parte inherente de nuestra vida pública, sería una anormalidad democrática. Cientos de marchas y plantones, bloqueos y ciudades paralizadas como en Oaxaca, no deben tener cabida en el paisaje político de México”.

 

Un enorme sector de la sociedad mexicana se sorprendió gratamente por la desocupación, sin violencia, de la autopista guerrerense. ¡Ya era tiempo!

 

Desde el siglo pasado, el tiempo ha corrido con velocidad y, sin embargo, el tema de la educación mantiene un registro importante, de Justo Sierra a José Vasconcelos, cuando la patria estaba madura para recorrer nuevos derroteros, el tema educativo no era extraño de las condiciones generales de existencia de la población. Una patria libre exigía, según nuestros grandes mentores, un acuerdo general registrado en el documento fundacional, donde se subrayara que el oficio de profesor no está separado de los medios con los que se enseña.

 

En la época más activa del secretario Torres Bodet, la percepción general era que se había avanzado poco en ello y, por lo mismo, apareció una nueva filosofía educativa, donde se hacía hincapié en la inclusión de los maestros, para tomar en cuenta sus ideas diversas y plurales.

 

En la coyuntura actual debe retomarse esta tradición para debatir nuestros problemas educativos. Contamos con los elementos esenciales para llegar a acuerdos que superen la percepción internacional, sostenida en datos duros divulgados por varias instituciones asociadas a nuestro bajo nivel educativo.

 

Coincido con la idea de generar una política de apertura que confraternice con la diversidad y pluralidad de nuestro México, mediante una sólida reforma educativa que revele la visión sabia y prudente de nuestro programa político nacional, e incorpore a la inclusión social y al realismo político como premisas esenciales. Con ello, lectora, lector queridos, me uno a la opinión de Rolando Cordera, cuando afirma que: “[…] por esto y más hay que darle un giro al debate y poner un alto justo y respetuoso a la movilización desbordada y peligrosa de estos días.”.

 

Y si ustedes no tienen inconveniente, muchas gracias por sus comentarios y nos leemos el próximo jueves.

 

P.D. ¿Cuál es la salida? Estamos en un momento crucial para resolver nuestros conflictos magisteriales sin imprudencias ni sectarismos. Hay que salir del conflicto con inteligencia, reduciendo en lo posible las pulsiones arbitrarias, para construir un método de discutir y llegar a acuerdos sin amenazas que permitan transitar, aprovechando la ley reglamentaria, para abrir el debate nacional sobre la educación.

 

Correo: pedro_deleonm@hotmail.com

 

Facebook: Pedro de León Mojarro. twitter: @Pdeleonm

 

*Coordinador de Delegaciones de la SEDESOL.