SEMBRANDO MAL Y DISCORDIAS

BENITO JUÁREZ UN IMPULSOR DEL ESTADO DE DERECHO Y GRAN PROMOTOR DE VALORES: EDUARDO LÓPEZ
marzo 27, 2013
DE BOCA EN BOCA Y DE MANO EN MANO 24/03/2013
marzo 27, 2013

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/* Style Definitions */ table.MsoNormalTable {mso-style-name:”Tabla normal”; mso-tstyle-rowband-size:0; mso-tstyle-colband-size:0; mso-style-noshow:yes; mso-style-priority:99; mso-style-parent:””; mso-padding-alt:0cm 5.4pt 0cm 5.4pt; mso-para-margin-top:0cm; mso-para-margin-right:0cm; mso-para-margin-bottom:10.0pt; mso-para-margin-left:0cm; line-height:115%; mso-pagination:widow-orphan; font-size:11.0pt; font-family:”Calibri”,”sans-serif”; mso-ascii-font-family:Calibri; mso-ascii-theme-font:minor-latin; mso-hansi-font-family:Calibri; mso-hansi-theme-font:minor-latin; mso-fareast-language:EN-US;} El humano en perseguir cosas vanas siempre malgasta su existencia porque las pasiones lo mantienen cautivo, por eso continuamente malgasta sus emociones por tratar de acallar la conciencia, la vida es como un remolino que lo empuja en busca de su destino hacia la inclinada pendiente, como un sonámbulo va por la vida hasta que la muerte apaga ese fuego vehemente; vencido por las penas de lo insano llenas, como enfermo delirio entre voces de lamento que corta el angustiado viento va purgando gran martirio. El hombre parece un reo que no encuentra motivos para seguir adelante, hasta su alma ha perdido y salvarla es sus desesperación, por ello lentamente va feneciendo. Soberbio por sus inventos va gritándolos por todos lados y en su obnubilada mente, que es una vergüenza para ciencia, se esconde en su no muy justificada inconsciencia para destruir este grandioso planeta. Las metas del ser humano siempre se quedan truncas porque la ambición y las pasiones le obscurecen el claro pensamiento y del hombre de ideales, valores, ilusiones y proyectos, ya no queda absolutamente porque se ha convertido en un ser de corazón frío, sin amor al prójimo, con la negativa idea de amasar fortuna para dilapidarla en cosas baladíes para su propia perdición, el odio es lo que dirige todas sus acciones, la avaricia y la prebenda, sembrando el mal con sus agresiones desde tiempos ancestrales, para forjarse un futuro demasiado incierto. Las guerras , los abusos y las traiciones son práctica de cada día por ello la dulzura de su alma ha sido sustituida por una negra amargura, que es la que le dicta el actuar de su persona, por ello despreciable criatura, de que te ufanas tanto si no has logrado cosas de gran encomio, debido a que bajo ese rostro de inocencia siempre planeando algo detestable te sorprenden los desvelos Tu obsoleta razón que esgrimes para el perdón, no justifica tus hechos de excesiva destrucción, por ello es de urgencia señalarlo aunque parezca necedad insistir, por tu mal proceder cavas un final amargo. Este hermoso poema que tiene como finalidad señalar en la humanidad el desviado camino que desde hace algunas centurias ha marcado y con lo cual, la raza humana está propiciando su desaparición de este asombroso planeta que un día le fue entregado, pero que torcida senda lo ha convertido en un páramo y está a punto de terminar con el. Del libro “Caminos” publicado en 1998 esta singular composición poética, espero la disfruten.

 

 

TRUNCOS IDEALES

 

 

Humano, de qué te ufanas

si en perseguir cosas vanas

escápase tu existencia,

vives preso en las pasiones,

malgastas tus emociones

acallando la conciencia.

 

 

La vida cual remolino

rauda en pos de tu destino

te empuja hacia la pendiente,

sonámbulo por la vida,

hasta que final partida

apaga deseo vehemente.

 

 

Agobiado por las penas

de insanos anhelos llenas

cual enfermizo delirio,

con tus voces de lamento

que rasgan gélido viento,

vas expiando cruel martirio.

 

 

Semejas triste cautivo

que no encuentra ya incentivo

para seguir existiendo,

de su alma ya no es el dueño,

el salvarla es febril sueño

del ser que va feneciendo.

Engreído de tus inventos,

pregonas a los cuatro vientos

esos torcidos ideales

oprobio para la ciencia,

te escudas en tu inconsciencia

para causar tantos males.

 

 

Trúncanse siempre las metas

en brillo de falsas vetas

por tu execrable ambición,

encierras esa ternura

allá entre falaz cordura,

en pos de tu perdición.

 

 

El odio la diaria senda

que avaricia de prebenda

guía rutinario vivir,

sembrando mal y discordias,

dicen remotas memorias

para oscuro devenir.

 

 

Guerras, abusos, traiciones,

iniquidad, vejaciones

son práctica cotidiana,

de tu alma ya la dulzura

sepultó cruel amargura,

irguiéndose soberana.

 

 

 

Despreciable ente inicuo,

te vanaglorias conspicuo

con disfraz de claros velos,

bajo tu carisma afable

planeando algo detestable,

sorpréndete los desvelos.

 

 

Tu anquilosada razón

que arguyes para el perdón

no es de peso a tu descargo,

huelga otra vez repetirlo,

quizá es necedad decirlo,

cavas un final amargo.

 

 

Jaime García García.