LA ANGUSTIA DEL FIN DEL MUNDO

“TRAICION”
diciembre 31, 2012
DE BOCA EN BOCA Y DE MANO EN MANO 31/12/2012
diciembre 31, 2012

Qué asombro nos causa saber que las antiguas civilizaciones sin tener una tecnología tan avanzada como en la actualidad, alcanzaron un nivel de conocimientos muy superior al que tienen las sociedades de ahora, en verdad es increíble que estos pueblos a los que se les tenía por atrasados, nos tengan muy sorprendidos por su desarrollado conocimiento en muchos de los campos científicos, aunque muchos de sus descubrimientos hayan  sido destruidos por la ignorancia de quienes vinieron a someter a esas extraordinarias culturas; ahora que se ha podido comprobar que estas maravillosos pueblos estaban mucho más adelantados que las sociedades europeas porque la grandeza de esos conocimientos, son motivo de profundos estudios y acuciosos análisis por parte de historiadores e investigadores, que han ido descubriendo muchos de los secretos guardados, producto de su gran preocupación en la grandiosa relación del hombre con el universo, por ello cuando se descubrió en sus antiguos escritos el señalamiento del fin del mundo, que como ya sabemos ellos solamente se referían al inicio de una nueva era y que causó tanto revuelo a nivel mundial; la verdad los avances que muestra la humanidad en esta etapa, es realmente nula en comparación con la sabiduría que llegaron a alcanzar esos asentamientos humanos, sin embargo cuántos secretos se deben de haber perdido con la destrucción de la riqueza cultural de nuestros talentosos antepasados, es que realmente los habitantes de este continente tenían un desarrollo muy superior a los pueblos europeos, por ello cuando llegaron a imponer la religión y el idioma, se asombraron de gran adelanto de las culturas de América en el trazo de las ciudades, la organización social y el acomodo de los productos en los mercados; lástima que la ambición de los peninsulares haya terminado con ese gran acervo porque muchos de esos conocimientos, se perdieron por la avaricia de quienes se decían superiores y que a la postre se ha demostrado que en realidad no era así. Espero disfruten este bello poema que nos remite a estas épocas, cuando al finalizar un año hacemos el balance de lo que alcanzamos en los largos doce meses que lo conforman. Esta pieza literaria es parte del libro “Anatema” publicado en 2005. Feliz año nuevo para todos los lectores, el director de este semanario y su familia, los colaboradores de esta publicación, que el 2013 venga cargado de salud, paz y prosperidad. 

NUEVOS    SUEÑOS

El fin del año señala,
sopesar en la balanza
tanto acción buena o mala
escrita en la remembranza,
aunque meta no se alcanza,
quedará ya en los anales
de sueños truncos sin vales.

Paulatino calendario,
al marcarnos lentamente
que el año es sólo un breviario
caminando displicente,
un calvario que la gente,
transita sin fijo anhelo
con huella endeble en el suelo.

Llegan los finales días
de ese diciembre aterido,
raudas penas y alegrías
que estaban en el olvido,
brincan del oculto nido
envolviendo ya la mente
con una fuerza vehemente.

Se adueñan del pensamiento
y aunque tú quieras borrarlas
viven en poros y aliento,
no lograrás apartarlas
pues la mente al repasarlas,
vuelve a gozar las delicias
pagando con gusto albricias.

Un nuevo año nacerá,
¿Qué futuro nos depara,
cariños nos quitará
con el valor de su tara?
La medida de su vara
Nos aterra en lo profundo
Por las flaquezas del mundo.

En los instantes confusos
la reflexión nos obliga,
entre caminos difusos
alma lenta se desliga,
quizá entre brumas consiga
tasar mundanas acciones
sin interferir pasiones.

Como regla obligatoria,
viene examen de conciencia,
pues la vida perentoria
tiene expiro de licencia,
y la muerte en su presencia
nunca saldos te condona,
ni faltas ella perdona.

Así cada ser humano,
al cambio de calendario
con destino grande o vano,
vuelve a escribir en su diario
sin importar el erario,
esas nuevas ilusiones
que gestan las emociones.

Cuántos sueños se proyectan
saturando el universo,
a la humanidad le inyectan
tanto lo bueno y perverso,
en la caricia de un cierzo
se alejan dulces quimeras
con sus figuras señeras.

Jaime García García.