EL TIEMPO SIEMPRE NOS ACOTA LA VIDA

DE BOCA EN BOCA Y DE MANO EN MANO
octubre 24, 2012
DEMASIADO TARDE
octubre 24, 2012

El más grande consejero que nos ayuda a salir de las pesadumbres más dolorosas porque lentamente logramos,  que las experiencias que traen a nuestro ser grandes llagas que solamente este impasible viajero, logra que vayan cerrándose lentamente como un mágico bálsamo que con un gran amor hace que los pesares más hondos, vayan borrándose como por arte de magia y que al paso lento de la vida cotidiana, esté cambiando aquello que se tornó en desconsuelo por una nueva actitud hacia la vida para que vuelvan a renacer las esperanzas, los anhelos, las quimeras y se emprenda un nuevo vuelo con otros deseos porque como dicen por grande que sea la pena, el tiempo siempre logra curarla; sin embargo en lo referente a los amores cuando se vive una gran ilusión y que se llega a meter aquel enamoramiento hasta el fondo del corazón y que los seres se fusionan en  los pensamientos, se transportan a un inigualable paraíso que para ellos no existe nadie más, solamente su mundo lleno de sueños que los hace vibrar de alegría y felicidad; pero como siempre algún hecho de cualquiera de los enamorados, por muy pequeño que sea puede romper el encanto de ese enamoramiento y trocar aquel ambiente placentero en desilusión, desde luego que cuando esto sucede, se rompen esos hilos invisibles que el amor había atado con mucha paciencia, dedicación y esmero porque los humanos somos tan ilusos y vanidosos que cuando tenemos una bonita relación, siempre andamos pregonando por todos lados nuestra vanidad en las cosas amorosas, porque nos formamos erróneas ideas sobre la importancia de lograr y mantener esa relación, que cuando la perdemos por cosas a las cuales no les dimos la verdadera importancia, nos lamentamos de haber cometido aquel error y toda la vida seguimos arrastrando esa pena, culpándonos de la mala acción cometida, pero como doce el refrán: para eso ya es demasiado tarde. Espero les agrade este pequeño poema, pero de una gran profundidad, del libro “Caminos” 1998. Que la disfruten y  no les traiga amargos recuerdos.