JEREZANOS DE ANTAÑO Don Cruz Díaz Bañuelos

EL Cafecito con Alberto Ruiz Flores Delgadillo
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JEREZANOS DE ANTAÑO Don Jorge Alvarado Gonzales
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Don Cruz Díaz Bañuelos de 68 años de edad es el quinto de siete hermanos, tiene actualmente  47 años de casado, procreó dos hijos quienes lo hicieron abuelo por 6 veces.
Al principio de su vida laboral empezó trabajando en una empresa de grúas en Jerez, pero al poco tiempo se lastimó la espalda, y esta empresa no le quiso pagar los gastos médicos, por tal motivo tuvo que retirarse, pero al poco tiempo empezó a vender tunas pero no daban el rendimiento esperado, intentó con la venta de paletas, obteniendo el mismo resultado, así que como ultima oportunidad entró a la venta de raspados, de la cual lleva 24 años haciendo este honroso oficio que cubre con las tradiciones de este municipio.
“me ha dado gusto cuando me reconocen, porque a veces se llevan a los niños chiquitos a EUA y cuando regresan me preguntan que si no los reconozco, que se llama fulano y ahí es cuando ya se quienes son”
Aunque uno de los inconvenientes que nos platica Don Cruz, son los nuevos vendedores que se ponen en el lugar que él siempre ha ocupado, pero que cuando él les gana ese lugar ellos se enojan y lo pelean, cosa que cuando a él le pasa nunca les reclama.
El horario que tiene en este oficio es de las 10:00 am hasta las 17:00 pm haciendo el mismo recorrido desde la Escuela Primaria Francisco Goitia, cuando los niños salen a almorzar, luego al jardín de niños Ramón López Velarde, cuando estos culminan su estancia, después regresa a la Primaria Francisco Goitia para ser su ultimo destino la Secundaria Francisco García Salinas; después se va a una esquina cerca de estas escuelas y se pone a leer para retirarse después de unos momentos a su morada.
Nos comenta que ha valido la pena trabajar vendiendo raspados, porque aunque no se tengan las prestaciones que cualquier empresa ofrece, se vive a gusto y tranquilo, teniendo la oportunidad de convivir con su familia, y poder vivir dignamente.
“aunque en este trabajo no se pueden tener grandes amigos, disfruto mucho el estar atendiendo a la gente, ya que es un modo de convivir y conocer distinta gente durante el dia”
Don Cruz Díaz Bañuelos se muestra agradecido con la vida por dejarlo trabajar vendiendo raspados, porque se tiene la oportunidad de conocer un mundo de personas que muestran actitudes diferentes, “aunque a veces me las he visto negras, siempre he salido adelante con la ayuda de mi familia que siempre me ha apoyado en todo”