Cotorreando 10/06/12

Cotorreando 27-05-12
agosto 29, 2012
Cotorreando 24-06-12
agosto 29, 2012

Hillary Clinton después de fallecer fue al cielo y se encontró con San Pedro, y muy curiosa viendo los relojes en la pared le preguntó:
¿Para qué son todos esos relojes, Peter?
Y él le contestó:
Pues veras, cada uno de ellos es una persona que vivió en la tierra y cada vuelta de las manecillas son las mentiras que pronunció en su vida, por ejemplo:
¿Ves ese de allá?
Sí, contesta ella.
Pues, ese le perteneció a Abrahan Lincoln y sólo dio una vuelta, eso quiere decir que pronunció una mentira en su vida.
¿Y aquel que esta allá? ¿De quién es?, pregunta Hillary.
Y San Pedro le contesta:
Ese fue de Teresa de Calcuta y nunca dio una sola vuelta.
Entonces, muy entusiasmada Hillary pregunta:
Y por casualidad, ¿No has visto el de mi esposo, Bill Clinton?
Sí, contesta San Pedro, ese lo tiene Jesús en su oficina como abanico.

Se encuentran dos abogados y uno le dice al otro:
– ¿Vamos a tomar algo?
– Bueno, ¿De quién?
En el colegio:
-Señorita profesora, ¿verdad que no se debe castigar a un niño por una cosa que no haya hecho?
-No, claro que no.
-Estupendo, no he hecho la tarea.
¿Cuál es el colmo de un oso panda?
Que le tomen fotos a color.
Había una mujer tan fea, que cuando la llevaron a la casa de los espantos, regresó con una solicitud de empleo.

Había una mujer tan estúpida, que miraba “Los 3 chiflados” y tomaba notas.

Había una mujer tan vieja, que tiene jeroglíficos en su permiso de conducir.

Había una mujer tan fea, que cuando se despertaba, el sol se escondía.

Había una mujer tan fea, que cuando nació, su madre dijo “¡Qué tesoro!” Y su padre dijo, “Tienes razón, ¡hay que enterrarla!”
Van dos borrachos por la calle y dice uno:
– ¿Apostamos a que la primera palabra que dirá mi mujer, cuando me vea, será “amorcito”?
– ¿Cómo puede ser? Mírate, estás borracho, sucio.
– No importa. ¿Apostamos un litro de whisky?
– Pero yo conozco a tu mujer, es una fiera.
– No importa. ¿Apostamos?
– Está bien, apostamos.
Llegan a la casa del hombre y tocan la puerta:
– ¿Quién es? -, pregunta la mujer detrás de la puerta.
– ¡Soy yo, mi amorcito!
– Amorcito?!!!! ¡Que te mueras !!!…
Adán está en el Edén con Dios y le pregunta:
¿Por qué hiciste a la mujer tan hermosa?
Y Dios contesta:
Para que te enamores de ella.
Y pregunta de nuevo:
Pero, ¿Por qué la hiciste tan tonta?
Y Dios responde:
Para que se enamore de ti