La nieve en la Feria de Jerez.

EL CAFECITO CON…
enero 10, 2013
Rumores 06/01/2013
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Por Bernardo del Hoyo Calzada.

Consta en los libros que en 1874, un profesor de Física suizo, Rauou Picter, uso el oxigeno de azufre para lograr un sistema de refrigeración por compresión. Con este sistema, en 1876, se realizó en Londres, la primera pista de patinaje sobre hielo. Pero no fue hasta el año de 1913, cuando se fabricó en Chicago el primer refrigerador eléctrico.

En la ciudad de México, se bajaba nieve de los volcanes Popocatepetl e Iztlacihuac, durante todo el año para hacer la nieve para consumo humano.

Hace unos días platicando con mi tío Pedro del Hoyo Madera, en Jerez, me decía sobre como mi bisabuelo lograba que durante la feria de Jerez hubiera nieve, cuando no había refrigeradores. He aquí el ingenio de los Jerezanos.

En el año de 1950 mi tío don Eugenio del Hoyo Cabrera, primo hermano del dicho don Pedro del Hoyo Madera, publicó su libro “Jerez el de López Velarde”, y sobre el tema de la nieve, en el articulo XIII. “Alacena y Pajarera…” nos dice: “,

¡Y qué nieve hacia don Teódulo! ¡Aquellos helados almendrados! ¡Quien los hubiese probado! Y ¿Qué hacía de hielo don Teódulo? Pues, verán ustedes: mi abuelo, don José Cabrera, tenía en las afueras de Jerez en el ranchito de las “Huertas”, unos “pozos de hielo”. Y esto era así: en los meses de invierno, en la época de las fuertes heladas, al atardecer, se colocaban a pleno aire grandes tendidos de pencas de maguey llenas de agua; al día siguiente, a media mañana, pasada la helada, antes que calentase el sol, se recogían los delgados tejos de hielo y se depositaban, cuidadosamente, en un pozo profundo; la diaria cosechase iba cubriendo con una espesa capa de paja de trigo, y, cuando se llenaba el pozo, sobre la ultima capa pajiza, se ponía un grueso colchón de tierra apisonada y allí quedaba el hielo hasta fines de marzo, hasta las Fiestas de Abril, hasta los fuertes calores de mayo. No era este gran negocio para mi abuelo: en pago del hielo solo recibía frecuentes “bocaditos” de helados especiales”.

Don José Cabrea Acuña era hijo de don Arcadio Cabrera Escobedo y de doña Maria de Jesús Acuña Novoa, se casó con la señora doña Ángela de la Campa Dávila, y tuvieron 12 hijos, cuatro de sus hijas se fueron de religiosas de la orden de Maria, dos de ellas estuvieron unos 35 años de misioneras en cuba, hasta que Fidel Castro las deportó. Un hijo de don José fue clérigo presbítero, llamado José de Jesús Cabrera de la Campa, capellán del Santuario de la Soledad y de la Santa Escuela de Cristo en Jerez, pasando posteriormente a Zacatecas donde fue capellán de las Madres del Sagrado Corazón de Jesús y de Santa Maria de Guadalupe, donde en una ocasión fue a confesar a un enfermo de tifo, y contrajo la enfermedad muriendo poco después. Tuvo también a doña Carmen Cabreara de del Hoyo que por medio del dicho su hijo don Eugenio del Hoyo Cabrera publico el libro “La Cocina Jerezana”

El referido ranchito de las Huertas no lo he encontrado, pero supongo que era parte del rancho de la Concepción que era propiedad de mi tatarabuelo don Arcadio Cabrera Escobedo, y está en las faldas del cerro de la Campana, ó lo que se llama el Montecillo, a orillas de Jerez