AROMAS DE LOS PREGONES

“NOSTALGIA”
diciembre 18, 2012
DONDE ENCUENTRAS TU FELICIDAD
diciembre 18, 2012

Antiguamente por las polvorientas calles de los pueblos podíamos apreciar el desfile de vendedores que al atardecer, pasaban llevando en diferentes formas diversos productos y que al pasar por los alegres barrios, impregnaban el ambiente con sus benditos aromas que penetraban las tibias pieles de niños y jovenzuelos  que al sentir que les llegaba hasta lo más hondo de las entrañas, corrían presurosos a rogarle a su madre, les diera la moneda para salir de su hogar contentos y risueños para dirigirse hacia el pregón y rodear el carrito para en tremenda algarabía, solicitarle en coro que querían deleitar aquel producto porque ya se les hacía agua la boca y ansiosos le mostraban la moneda como diciendo con las claras pupilas, ya tengo el dinero para comprar su deliciosa golosina; por lo que era copado con una lluvia de inocentes voces; ya que todos buscaban ser los primeros en deleitar aquel producto para demostrar a sus amigos y compañeros de juegos que su mamá les había concedido ese pueril capricho. Todavía en la actualidad podemos apreciar tan hermosa costumbre en fiestas patronales de pueblos y rancherías, así como en las ferias de que se instalan en las grandes ciudades, aunque se haya perdido un poco esta hermosa tradición aún podemos escuchar el grito característico de estos humildes vendedores de golosinas, cuando vamos a esas celebraciones, es entonces que a la mente de los adultos principalmente acuden esos cuadros maravillosos de aquella feliz infancia que nos remontan a las calles polvorientas o empedradas por donde hacían su recorrido estos pintorescos ambulantes con sus desvencijados carritos para llevar a los rapazuelos y mozalbetes; así como a los adultos esas delicias que daban al paladar un toque mágico, afortunadamente en la actualidad en los asentamientos poblacionales y en las comunidades, cuando hay algún acontecimiento social o religioso en esos lugares, todavía podemos apreciar esa antigua costumbre, pero sobre todo sentir que tan benditos olores que nos llegan hasta lo más hondo de las entrañas y degustar sus sabores, que nos llevan a evocar esas bellas costumbres que aunque han ido cambiando con el paso del tiempo, todavía las podemos disfrutar. Espero que gocen esta singular composición que nos recrea lo grandioso de esa gran tradición, del libro “Caminos” publicado en 1998. Ojalá evoquen esos cuadros de feliz infancia.

PREGÖN

Voz que satura el ambiente
taladrando los sentidos,
los aromas percibidos,
impregnan el subconsciente   
con sueños entretejidos.

Cuadros de feliz infancia
de rostros con placidez,
que afecto en su morbidez,
prodígase sin prestancia
en vehemente calidez.

Aquellos atardeceres
al calor de la testera,
cuando escondida quimera
de los sórdidos placeres…
ocupa la mente entera.

En enlosadas banquetas                         
o pulidos sardineles,
de las desdichas y mieles
y tantas cosas secretas,
eran los testigos fieles.

El humo del cigarrillo
elévase en espirales,
mientras cuéntale sus males 
a quien da pecho al chiquillo
quizá para vos, triviales.   

Sólo interrumpe la charla:
voz de afectuoso saludo,
el repentino estornudo,
loro que insolencias parla
con lenguaje llano y crudo.

Pero al bruñirse la tarde
cual si la chapeasen de oro,
del pregón óyese coro
cuya voz es fuego que arde,
de sensaciones tesoro.

Quedando todos cautivos
en esa gama de aromas,
sin dársete tú, los tomas
por ser obvios los motivos,
como del destino bromas.

Y por un fugaz instante
todo calla y enmudece,
en ondas del viento se mece:
voz pregonera atronante
de un eco que no fenece.

La conversación termina,
hasta el loro se sorprende
por sonidos que no entiende,
con remedos le conmina:
a que se calle el que vende.

Mientras los ansiosos niños
suplican ya gimoteando,
a los padres apremiando
con gestos, lloros y guiños
porque otros, ya están comprando.

Así transcurre la vida
en agradable mansedumbre,
con dulzura y pesadumbre
es la existencia fundida:
para tan bella costumbre.

Jaime García García.