DE BOCA EN BOCA Y DE MANO EN MANO

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FIRMAN CONVENIOS ISSSTEZAC Y TECNOLÓGICO SUPERIOR DE JEREZ
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Viudas, Noviembre 2 del 2012
La  muerte es bella, ante el persistente dolor; el que  padece el dolor la desea, y los que lo compadecen y asisten  también. 
OLEOS EN VIUDAS
Se reza en Viudas de esta manera:
La muerte, es un mal necesario. La virtud, es un bien necesario.  (Sobresaliente paradoja de Viudas)
Se está muerto en vida, quien pierde la virtud y no la vida.
El vivir bien y dichosamente no es otra cosa que el vivir honesta y rectamente.
La virtud es un receptáculo de bienes:   dignidad, honradez, moralidad, honestidad, pudor, vergüenza, probidad, integridad, decencia, moderación, justicia, entereza, prestancia y bondad. Con estos bienes, se vive dichoso en Viudas, quien no los tiene, muerto está.
Un vaso de virtudes,  ¡todos nuestros dioses lo han sido!; y nosotros, los hombres, por obligación,  de ese copioso vaso debemos beber, para no morir.
De esta manera se murió, un hombre perseguido por la flaca pobreza.
Aquí, en La Realidad, comuna contigua a Viudas. ¡No estimó el Señor, el rico tesoro de la virtud!: Murió.
No. ¡Nunca le nació, ese deseo con que los dioses se glorifican: compró ranchos, casas, estancias, levantó palacios con techos dorados, pisos marmóreos, colocó estatuas, cuadros, mobiliarios y encajes de fina seda.    Murió, como gusano. Se labró su mortaja con hilos de codicia.
¿Y, los muertos, cuáles muertos?
¿Los que no dejaron memoriales?
Los que dejaron memoriales, no están muertos; nos dejaron métodos y procedimientos para conseguir la eternidad.
La muerte, ¡cuanta dicha hay en la muerte!
Si te despoja de todo: te quita los motivos por lo que sufres. En suma: te quita el dolor.
Calla, calla. Ahora calla como un muerto empedernido; el impío procurador, ha callado más, ha callado tanto,  tanto o más, de lo que se puede callar un muerto.
Si a todos procuras severa justicia -ceñuda Señora-, y a un tránsfuga traes en la mollera, ¿Por qué,  escogiste a Esaú, para quitarle la toga y el báculo de su ministerio en esta aciaga hora?   ¿Los  agoreros  y saltimbanquis rivales te lo pidieron?
La muchedumbre, esa muchedumbre aplaudidora, mira por el ojillo de la puerta tu  blanquecina catadura y ve con ojos extrañados, esa pálida bruma hecha leyenda que flota alrededor de los malcriados.
Quien sabe que nigromancia, que cosa o que persona    tuvieron a bien    cambiarle a don M. Alonso R. su demócrata mollera; pero es el caso inaudito, que a las mozas y a las viejas, y al niño igual que al anciano han inundado de sorpresas,  pero es  aquí, que Esaú…, de su dama la  flaca democracia, reniega. Y antes de morir, exclama: ¡que falta de respeto… de este blanco esqueleto!
Un secreto hay en esta tétrica  arte: la rica fuente que baña el colgante jardín de la patraña, murió  frenética, esta mañana.
Hasta aquí, alcanzaron nuestros duelos y nuestros santos oleos; comuneros de Viudas y La Realidad; pueblos compañeros, unidos por la muerte, la flaca y puntual muerte de la eternidad. 
Nos veremos, ¿el próximo año nos veremos? no, no nos veremos; Viudas vive eternos sueños con sus muertos, y La Realidad, la siniestra realidad, vivos no los quiere, los quiere muertos.
En lo hondo de este enigma ingrato, se enciende como un iris tu carcamal retrato.    
Convecinos, signatarios y leedores de estos  opúsculos. Nos hemos hecho el propósito de adelantarles lo adelantable, Lo de atrás, lo vamos a dejar atrás, porque atrás, va el trasero; como el último vagón al tren; como el postrer día de la semana, o bien, la última palabra de la extremaunción: amen.   Los próximos opúsculos vendrán recargados de razones poéticas como esta: cuando se ha convivido largamente con un problema, la verdad brota en el alma repentinamente, como la luz surge de la llama. O como esta otra: toda acción se produce donde algo ofrece resistencia.
La Realidad no será otra, será la misma realidad alzada y glacial;  la convecina,  la que enfría vivos  dejándolos fríos para que estén muertos. Será la de logos; el logos que penetra, La Realidad en un difícil proceso de refrigeración, de congelamiento crudo y cortante.
La verdad, es un proceso de averiguación, forzando a la  realidad a entregársenos.
La verdad esta más allá de las nubes, más allá de esta galaxia o más al fondo; allá, en lo profundo  de los mares; en los abismos.  Lo que conocemos, no está bien conocido; lo que conocemos, es la superficie de lo que vemos, estamos sobre la cima de un planeta hecho con bastante agua, agua que enloquece, abraza  y besa a Manhattan con sus acerados brazos  y metálicos chasquidos, causándoles a las criaturas  que ahí moran,  paranoia colectiva; y a los que vimos esto de lejos, nos causo estremecimiento, pánico y algo más…
Hay razones poéticas, en el tiempo, antes de morirse:  “quiero que lo hagas, a ti te queda tiempo, hazlo en tu tiempo, si no lo terminas en el tiempo que te corresponde, déjale a otro, encárgaselo a otro, con esto, todos hacemos lo que el tiempo nos permita: nuestra parte. 
Para ustedes, los simpatizantes de Viudas y los que por suerte aun viven en La Realidad, el año 2013 será  un bello año, y otra razón más para confirmar lo que anteriormente se afirma, viene a ser: que si vivimos para mañana trasmitiendo lo aprendido por medio de la experiencia. Mañana estaremos más cerca de la  verdad.  La de ahora es, mucho más verdad que los conceptos que se emitieron ayer; hoy, es el día de las realizaciones, mañana es un sueño y lo realizado hoy, pasará a ser la suma de lo realizado, la historia.

ANALOGÍAS DE VIUDAS
Las Viudas de las que hemos venido hablando tanto; se parecen mucho a las otras viudas; las de Guadalajara, de Hermosillo, de Villahermosa: no tienen marido.
Este cuadro enlutado, -el de Viudas-, tiene un ripio inmundo; de feraz que era, se tornó letal: Un muerto, dos, tres, cuatro  y  más, más y más desaparecidos.
Muchos espectros hay en Viudas, como los hay en todas las naciones: Viudas por montones; cuando los amos de las guerras, esgrimen sus razones…
Vean, amigos, signatarios y lectores está horrible similitud, que Viudas tiene con La Realidad. Con ese maldito afán de darnos circo y pan, ¿cuántos muertos van, en una y la otra comuna? No se han podido contar. ¡Qué barbaridad!
Por el difunto, el primer difunto de Viudas, y por el último de La Realidad, las viudas beben tragos amargos y  escupen verde   istapacle, en Cajéeme, Chilchota, Chinameca y otras ciudades y sotos nuestros.
Por rebeldía, en Cherán como en Viudas, se vive a  salto de mata.
Fue Domingo el “Malo”, el último hijo de los Domínguez; fue tan malo, que nació al último día de la semana y fue un día siete por cierto. ¡Qué suerte  tuvo Domingo! nació en domingo y murió el domingo, domingo que acá y allá le llaman: domingo de ramos.    
El destino de Viudas está, carente de todo; para empezar, no hay maridos, no hay hijosdalgos; no hay agua, no hay caminos, no hay calles trazadas; no hay quien cure las enfermedades,  etc., etc. En sumas y en totales: resultan todas iguales. Hombres de oficio y de escapulas, ¡si los hubiera!, remediarían sus males.

Roberto Sánchez Reyes.