22/04/2012

Porque los jóvenes no somos el futuro, somos el presente de México y de Huejúcar.
agosto 29, 2012
QUE ES… Dale Juventud?
agosto 29, 2012

De hueso en hueso, los políticos “chapulines” Adicción, verdadero afán de servicio o, simple y llanamente, aferrarse al “hueso” ha sido una de las prácticas comunes de políticos y funcionarios de gobierno, muchos de los cuales (los menos) amasan fortunas que no resistirían una auténtica auditoría.
Es así que una de las prácticas más comunes en México, es la recurrente competencia de los políticos “chapulines”. Se trata de un fenómeno de incontinencia de políticos, ya sean hombres o mujeres, por brincar, retozar, danzar, saltar cual chapulines, a otro puesto público sin haber concluido el cargo para los que fueron electos.
Llegan a uno y ya quieren trepar o saltar al que sigue, dejando las responsabilidades que, aparentemente, ansiaban cumplir. Al sentarse en la silla olvidan y desean otra cosa, seguir trepando el escalafón.
La alcaldesa de Guadalupe, en Nuevo León, Ivonne Álvarez García, cuando contendió por ese cargo, por la Coalición Juntos por Nuevo León; presentó y firmó ante un notario público sus compromisos establecidos en su Programa Municipal de Gobierno 2009-2012. Prometió terminar su mandato “hasta el último día”. No cumplió.
La alcaldesa es actualmente candidata al Senado de la República por el PRI, sin embargo, la ciudadana Sara Luz Sánchez promovió un amparo contra su intención de ocupar un escaño en la Cámara Alta.
La jueza primera de distrito en materia administrativa, Angelina Espino Zapata, demandó al Ayuntamiento de Guadalupe, en Nuevo León, regresar al cargo a la candidata tricolor en un plazo de 24 horas que se cumplió ayer viernes.
En el fondo, esto es una insaciable hambre de poder. Y, en un intento por acabar con el “chapulineo”, un grupo de abogadas y abogados de Nuevo León han creado un antídoto legal que, de prosperar, le estaría dando herramientas a los ciudadanos para exigir a los políticos cumplan con los tiempos para los que fueron electos.
Los integrantes de este movimiento ciudadano aseguran que más allá de cómo termine este proceso legal, se ha sentado un precedente en la vida política y social del país, que es demostrarles a los políticos que los ciudadanos tienen derechos frente a ellos y, por ende, de exigirles una efectiva rendición de cuentas.
De acuerdo a las organizaciones que conforman el “anti chapulinazo”, esta acción de “saltar” a otro puesto es ilegal porque en el artículo 5 de la Constitución Mexicana se especifica que los puestos de elección popular son obligatorios y, por lo tanto, irrenunciables.
Además, en el artículo 38 se suspende “la ciudadanía” por un año a todo aquel funcionario electo que incumpla con su cargo. Entonces, eso los inhabilitaría como elegibles ya que el primer requisito para “ser votado” es ser ciudadano mexicano. Si regresa a la Alcaldía, la priista automáticamente dejaría de ser candidata, ya que, al no estar separada del cargo 90 días antes de la elección, como indica la legislación, no sería elegible.
A diferencia de otros esfuerzos que intentan frenar a los políticos “chapulines” por la vía del derecho electoral, en este amparo sólo se argumenta materia administrativa, es decir, el otorgamiento de la licencia para separarse de su cargo.
Así, no se le está negando su derecho a ser votada, simplemente se le obliga a que termine su mandato. Ojalá y sea. Estas historias parecen estar de “moda” no solo a nivel nacional o estatal, también ya es muy común a nivel municipal.